Qué llevar de excursión con niños: lo que nosotros llevamos en la mochila

Qué llevar de excursión con niños: lo que siempre llevamos en la mochila

29 septiembre 2026 · Consejos para viajar

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Una de las cosas que más hemos cambiado desde que empezamos a hacer excursiones con los niños es lo que llevamos con nosotros. Ellos también han ido dejando claro qué consideran imprescindible, como puedes ver en la foto. 

Que llevar de excursion con niños

La realidad es que ir bien equipado sí puede hacer que una excursión sea mucho más cómoda. Pero eso no significa gastarse un dineral.

La montaña es igual de bonita con un polar de 20 euros, con uno de 80 o con el que heredaste del primo. 

Lo que sí creo que merece la pena es tener claras unas cuantas cosas y a partir de ahí, ya vamos añadiendo según la ruta, la época del año y la edad de los niños.

Y luego están esas cosas que no necesitas para hacer una excursión, pero que a nosotros nos gusta llevar de vez en cuando para hacerla más “especial” . No son imprescindibles, pero pueden dar bastante juego y hacen que una excursión sea bastante más entretenida para ellos.

En este artículo te cuento cómo nos preparamos nosotros para salir de excursión con los niños y qué llevamos, desde la ropa y el calzado hasta lo que acaba dentro de la mochila. No para que compres todo lo que aparece aquí, sino para que tengas una referencia y puedas decidir qué os hace falta realmente.

La mochila para los niños

Si los niños ya tienen edad para llevar sus propias cosas, me parece buena idea que tengan una mochila pequeña. No hace falta que lleven medio equipaje encima. Si son pequeños, la suya debería llevar cuatro cosas y la mayor parte del material seguirá yendo en la mochila de los padres.

Esta mochila de Deuter es mi preferida. Es super resistente, cómoda, calidad top (probablemente la pierdas antes que romperla), con un montón de bolsillos y de tamaño perfecto para los peques. Hay varios tamaños, según la edad y lo que necesiten llevar.

Además, tienen diseños bastante chulos para niños y con colores vistosos, para verles bien de excursión. 

💡 Consejo para las primeras veces: las primeras excursiones que hagan con mochila probablemente se cansen de llevarla. Así que te recomiendo llevar un mosquetón y si en algún momento tienes que cargarla tú, la enganchas a tu mochila y listo.

Mochila de porteo: cuando todavía no pueden con toda la excursión

Si vas con un bebé o con un niño pequeño que todavía se cansa después de caminar un rato, una mochila de porteo puede darte muchísima libertad para seguir haciendo excursiones.

A nosotros nos regalaron esta mochila cuando nació nuestro peque y la verdad es que nos ha venido de lujo. Es cómoda tanto para el niño como para los padres y tiene un montón de ajustes. La primera vez que la utilizas tienes que dedicar un rato a dejarla bien colocada, porque puedes ajustar la mochila a la altura del adulto, adaptar el asiento según la edad del niño, los reposapiés, etc. Una vez ajustada, resulta muy cómoda incluso llevando bastante peso.

Tiene parasol para proteger al niño del sol y una pata para poder apoyarla cuando la quitas.

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Nuestros peques son bastante andarines y en cuanto pudieron dejaron de ir en mochila y solo querían ir andando, pero hay una etapa en la que todavía se cansan. Ahí nos ha venido genial tenerla. Y ellos, además, se han echado unas cuantas siestas ahí dentro.

Si quieres una alternativa más económica, esta es otra mochila de la que tenemos buenas referencias por amigos.

¿Y si todavía es un bebé?

Estas mochilas de montaña son para niños que ya pueden sentarse erguidos de forma independiente, a partir de los 9 meses aproximadamente.

Si tu peque es más pequeño, para mí la opción es una mochila de porteo ergonómica, la que usas para el día a día. 

He probado varias mochilas y fulares con mis hijos y, como no les ha gustado nunca demasiado el carro, para nosotros la mochila de porteo ha sido una de esas cosas que hemos utilizado muchísimo. No solo para la montaña, también en el día a día.

La Boba X es mi preferida de todas las que he probado. Es ergonómica, fácil de colocar y muy cómoda para todos. Además tiene unos diseños preciosos. La recomiendo 100%.

Ropa para ir de excursión con niños

Aquí no voy a hacerte un catálogo de ropa técnica infantil. Primero porque considero que no hace falta y, segundo, porque creo que la ropa de montaña es una de esas cosas que merece la pena probarse.

Si tus hijos son pequeños, la excursión es sencilla y sabes que van a estar más felices con su camiseta de fútbol que con una camiseta técnica de montaña, pues camiseta de fútbol. Hay batallas que no merece la pena librar.

Ahora bien, cuando empiezan a hacer rutas más largas o vais a salir con tiempo cambiante, sí merece la pena que lleven ropa cómoda, transpirable y adecuada a la temperatura (utiliza el sistema de capas en invierno: camiseta transpirable – capa de abrigo – capa exterior que proteja de la lluvia y el viento).

Con la ropa de montaña de los niños, nosotros no tenemos ningún problema en comprar de segunda mano o heredar de los primos. De hecho, es probablemente donde más sentido le veo. Hay prendas técnicas que duran muchísimo y que un niño puede haber usado cuatro veces antes de que le queden pequeñas.

A mi me gusta buscar en Vinted, donde puedes encontrar ropa de marcas buenas por bastante menos de lo que cuestan nuevas. Y en muchas ocasiones están prácticamente nuevas.

Si nunca has usado Vinted y te quieres abrir una cuenta, puedes hacerlo a través de este enlace y conseguir un cupón de 15 € para comprar.

Puedes ver las condiciones aquí.

¿Botas de montaña o zapatillas?

Para rutas sencillas y niños pequeños, unas zapatillas con una suela que agarre bien pueden ser más que suficientes. Las botas pesan más y, si el terreno no lo necesita, pueden resultar incómodas.

A mis hijos les encantan las Saguaro y, para las rutas que hacemos con ellos, nos funcionan muy bien. Tienen buen agarre y ellos están acostumbrados al calzado barefoot, así que les resultan cómodisimas.

No son impermeables, así que si va a llover o hace mal tiempo, elegiría otro calzado. Para primavera o verano son perfectas.

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Si necesitas unas botas más técnicas o para invierno, yo iría a una tienda de montaña y dejaría que el niño se las pruebe y camine un rato con ellas.

Y una cosa importante: no estrenes unas botas en una excursión. Que las utilicen unos días para ir al parque o dar una vuelta cerca de casa. Una rozadura les puede fastidiar la excursión.

Qué llevamos dentro de la mochila en una excursión con niños

Cuando vas de excursión con niños es bastante tentador meter mil «por-si-acasos» y terminar con comida para seis personas, tres capas de ropa, un botiquín, una lupa, piedras que alguien ha decidido que son importantísimas y mil cacharros más. Así que te voy a decir qué llevamos nosotros para que no se te vaya de las manos.

Comida y bebida: esto es lo que ocupa casi toda la mochila

Bocadillos, fruta, frutos secos, galletas… Lo que funcione en vuestra casa. Lo importante es tener comida suficiente si va a ser una excursión larga y también llevar algo a mano para picar, que durante el camino ayuda bastante.

Si vas con un bebé que todavía no come lo mismo que el resto, lleva su comida y suficiente agua/leche. Nosotros tenemos este termo de comida y nos resulta muy práctico para llevar comida caliente para el más pequeño. Incluye una cuchara plegable y la tapa hace de cuenco, así que no necesitas llevar media vajilla en la mochila.

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Para llevar agua fresquita ese tipo de botellas son las que más nos gustan.

Lo importante para mí es que mantengan el agua fresca, que no tengan mecanismos imposibles de limpiar y que los niños puedan utilizarlas solos.

Gorra y crema solar

La gorra y la crema solar no son negociables para nosotros.

Me gustan especialmente las gorras que tienen protección en la zona del cuello.

Y crema solar, la que utilices habitualmente con los niños y que sepas que toleran bien. Nosotros usamos protección 50+ y siempre la llevamos en la mochila.

Para llevar de excursión me gusta especialmente esta crema mineral porque el bote es pequeño, pesa poco y no parece que estés embadurnando al niño con cemento (como ocurre con muchas cremas de este estilo).

Y si tienes un niño que odia ponerse crema, a nosotros este stick nos ha salvado. El pequeño de casa no soporta que le echemos crema, pero esta se la quiere poner él solo. Y si conseguimos que se ponga protector solar sin tener que perseguirle, para mí ya merece una mención. 

Un chubasquero siempre tiene sitio

Aunque la previsión sea buena, un chubasquero fino merece la pena llevarlo.

Este tipo me gusta especialmente para la mochila porque es ligero y se guarda en su propia bolsita. No ocupa prácticamente nada y puede salvarte una excursión si el tiempo cambia.

Una navaja: imprescindible y no ocupa

Una navaja siempre viene bien: para pelar fruta, cortar algo, abrir un envase o sacar una astilla. Esta que tengo trae muchísimas cosas, hasta unas pequeñas pinzas (muy útiles para sacar astillas clavadas durante una excursión, por cierto).

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Y si tus hijos ya están en esa etapa de querer llevar sus propias herramientas, tallar palos o hacer pequeñas cosas con madera, existen también navajas infantiles con punta redondeada y menos filo como esta.

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Un pequeño botiquín

No necesitas llevar un hospital de campaña. De hecho, cuanto más pequeño sea el botiquín, más probable es que realmente lo lleves encima.

Puedes comprar un botiquín de primeros auxilios ya preparado como este.

O hacerte uno pequeño con lo que realmente utilizas. Para nosotros, con niños, lo básico sería:

  • desinfectante para heridas;
  • tiritas;
  • gasas;
  • unas tijeras pequeñas;
  • pinzas;
  • puntos de aproximación.

Estos últimos pueden parecer excesivos hasta que un niño se hace una brecha y agradeces llevarlos. Nosotros tuvimos un susto con un peque que se estampó contra una roca y pudimos mantener la herida cerrada hasta recibir la atención adecuada.

El botiquín no sustituye a la atención médica cuando hace falta, pero para pequeños accidentes durante una excursión te puede salvar.

Mapa, GPS o la ruta descargada

No confiaría únicamente en tener cobertura. Hay zonas donde el móvil funciona perfectamente y otras donde desaparece la señal. Si vais a hacer una ruta, descárgala antes de salir y, si la excursión es más exigente, lleva también un mapa adecuado.

Si hacéis montaña con frecuencia, un GPS puede ser una buena inversión. Y a los niños además les suele gustar bastante ir viendo por dónde vais y cuánto queda.

Los extras: cosas que no necesitas, pero pueden cambiar la excursión

Esta es probablemente mi parte favorita.

Todo lo anterior nos ayuda a ir preparados para la excursión. Lo que viene ahora no es imprescindible para llegar al final de la ruta, pero son cosas que hacen que los niños miren la excursión de otra manera, como una gran aventura.

No hace falta tener todo esto ni llevar juguetes de excursión (¡si hay palos!). Nosotros elegimos una o dos cosas de esta lista, según dónde vayamos.

Muchas veces no llevamos nada. Pero cuando lo hacemos, los niños suelen entretenerse un buen rato mirando, buscando y haciendo de exploradores por su cuenta.

Prismáticos

Si vamos a una zona donde podemos ver animales, los prismáticos van directos a la mochila.

Hemos buscado ciervos, águilas, buitres… y algún quebrantahuesos cuando hemos tenido suerte. Otras veces los niños los han ignorado completamente durante toda la ruta. También pasa.

Una lupa

Una lupa pequeña da muchísimo juego: bichos, plantas, minerales, hojas…

Esta lupa infantil además incorpora luz, así que también puede servir para alguna excursión nocturna.

Walkie-talkies

Los llevamos sobre todo cuando vamos con amigos o estamos en sitios donde los niños pueden jugar un poco más por su cuenta.

También son buenísima idea si vas a un camping, cuando los niños tienen cierta autonomía pero todavía quieres hablar con ellos.

Nosotros tenemos estos, que van genial, se cargan por USB, tienen linterna y vienen tres unidades. Tener tres walkies es bastante práctico cuando hay dos hermanos, por ejemplo: cada niño tiene uno (para no discutir) y los padres se quedan con el tercero.

Una cámara de fotos

Nosotros le dimos a nuestro hijo nuestra cámara digital vieja, que teníamos guardada en un cajón, y se la lleva algunas veces de excursión. Le encanta hacer fotos de animales, montañas, setas, piedras o de su hermano haciendo tonterías.

No hace falta comprar una cámara infantil nueva para hacer fotos durante una excursión. De hecho, suelen ser bastante maluchas. Si tienes una cámara antigua que funcione y no te importa demasiado que pueda acabar hecha polvo, puede ser perfecta.

Y si no tienes ninguna, yo compraría una digital compacta sencilla como esta antes que una de esas cámaras infantiles con dinosaurios, animales y mil historias que ocupan el triple.

Brújula y mapa

Con esto se creen realmente unos exploradores. Puedes enseñarles a localizar el norte, intentar seguir una dirección o comprobar en el mapa dónde estáis. Y, de paso, van aprendiendo algo que puede ser realmente útil.

Unas acuarelas, si si, estás leyendo bien

Si hacemos una excursión cortita, de esas en las que sabemos que vamos a tener tiempo para parar un buen rato a comer y descansar, o si a la vuelta hacemos un picnic en algún sitio chulo, a veces llevamos unas acuarelas y una libreta.

A los peques les gusta tumbarse a pintar un rato y a nosotros nos da un ratito de paz. Esto no esta pagado y nosotros amamos las acuarelas por ello.

No hace falta llevar gran cosa: podéis coger una libreta que tengáis por casa y unas acuarelas pequeñas. Si no tenéis, este estuche mini con acuarelas y pincel rellenable de agua está genial porque ocupa poquísimo y no necesitas llevar un vaso para el agua.

Una guía de campo

Hay guías de aves, de árboles, de flores, de setas, de insectos… o algunas específicas de una zona concreta.

Si vais a hacer una excursión por un sitio donde sabéis que podéis encontrar determinada fauna o flora, llevar una pequeña guía puede estar muy bien. A los niños les gusta ir buscando lo que han visto y después intentar averiguar qué era. Y, de paso, aprenden cosas nuevas allí mismo, sobre la marcha, que es como mejor se les quedan.

Nosotros tenemos varias y vamos eligiendo según donde vayamos. No hace falta llevar un atlas: con una guía sencilla y finita es suficiente.

→ Puedes pinchar en cada imagen para ir a la que te guste.

Y en el coche: el pequeño kit para después de la excursión

Hay alguna cosa que no llevamos en la mochila pero que solemos dejar en el coche. Un pequeño kit de vuelta, especialmente en verano:

  • bañador;
  • toalla;
  • sandalias o zapatos de agua;
  • muda de ropa (otra más, por si acaso).

Otra cosa que llevamos en el maletero siempre es una manta-mantel de picnic. No la cargamos durante la ruta, pero si el plan es hacer una excursión corta y después comer por allí, resulta muy práctica. La nuestra es grande y tiene un lado impermeable, así que sirve también si el suelo está un poco húmedo.

Nosotros la tenemos siempre en el maletero.

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