Kuching: qué hacer y cómo organizar un viaje a Borneo con niños
Este artículo contiene enlaces de afiliado. Si reservas a través de ellos no pagas nada extra y yo recibo una pequeña comisión. Gracias por apoyar el blog.
Cuando organizas un viaje a Malasia, es fácil centrarte en Kuala Lumpur, las islas y la península y dejar Borneo para otra ocasión. Y es una pena, porque la parte malaya de Borneo está a un vuelo corto de distancia y es una aventura para no olvidar.
Nosotros teníamos muchas ganas de conocer la selva de Borneo, pero antes de ir había una pregunta bastante evidente: ¿esto se puede hacer con niños?

Encontramos la respuesta en la ciudad de Kuching, en Sarawak, que fue nuestra base para explorar esta parte del Borneo malayo con niños. Y fue todo un acierto.
Desde aquí puedes salir a buscar orangutanes, ver monos narigudos en libertad, caminar por la selva, visitar cuevas y conocer las distintas culturas de Sarawak. Y, entre excursión y excursión, volver a la ciudad, pasear por el centro o darte un baño en la piscina del hotel.
Nosotros pasamos cinco días completos en Kuching y fue una de las partes del viaje que más disfruté. Pudimos hacer un viaje que sobre el papel parecía bastante aventurero sin que resultara una locura viajando con niños. La verdad es que volvería a hacer el viaje entero por Malasia, pero si solo pudiera volver a un sitio, sería a este.
En esta guía te cuento qué hacer en Kuching con niños, qué excursiones merecen la pena y cómo organizar la estancia: cuántos días dedicarle, cómo moverse, dónde alojarse y dónde comer.
Cómo llegar a Kuching
La forma de llegar a Kuching desde la península de Malasia (o desde Singapur) es en avión. Nosotros volamos desde George Town y, al terminar nuestra estancia en Kuching, seguimos el viaje hacia las Islas Perhentians.
Hay vuelos directos diarios desde Kuala Lumpur y desde Penang. También hay algunos vuelos a Kota Bharu, que es el aeropuerto más práctico para llegar a las Perhentians. A Kota Bharu no hay vuelos cada día, así que busca qué días hay vuelos antes de cerrar tu ruta. Así puedes decidir si te encaja visitar primero Borneo y después la península, o al revés.
Cómo moverse por Kuching y sus alrededores
Kuching es una ciudad paseable. Si te alojas en el centro, puedes recorrer a pie el waterfront, las calles del casco antiguo y los barrios cercanos sin necesidad de utilizar ningún transporte.

Para las excursiones de los alrededores tienes varias opciones: autobuses públicos, Grab o coche de alquiler. Nosotros combinamos las dos últimas y nos funcionó muy bien.
Alquilar un coche los primeros días nos dio mucha libertad para hacer excursiones por nuestra cuenta. Los lugares que queríamos visitar estaban fuera de Kuching, a alrededor de una hora en coche, y tener vehículo nos permitió combinar varias visitas en el mismo día sin depender de encontrar un Grab para volver ni contratar a un conductor para toda la jornada. Por ejemplo, nos resultó muy práctico para visitar Fairy Cave y Semenggoh el mismo día. También fuimos a Sarawak Cultural Village y después nos quedamos por la zona de la playa sin prisa porque teníamos el coche para volver.
Con niños, además, tener coche facilita bastante las cosas: puedes llevar todo lo que necesitas, adaptar los horarios y marchar cuando os apetezca, sin estar pendientes de encontrar otro transporte para volver.
La conducción nos pareció muy tranquila y sencilla. Lo único a lo que hay que acostumbrarse es a circular por la izquierda, pero nosotros nos adaptamos enseguida.
Nosotros encontramos nuestro coche con sillas para los niños a través de DiscoverCars. Gracias a los filtros de búsqueda de su web pudimos localizar a la única compañía que tenía sillas infantiles disponibles para nuestras fechas.
Esto no significa que necesites alquilar coche durante toda la estancia. Para muchos desplazamientos puedes utilizar Grab, que suele ser barato y resulta muy cómodo con niños.
Nosotros, por ejemplo, devolvimos el coche antes de ir a Bako National Park y organizamos la ida y la vuelta al embarcadero con Grab. A Bako sólo se puede llegar en barca. Así que tendríamos que haber dejado el coche parado en el embarcadero durante esos dos días y no compensaba.

Cuántos días dedicar a Kuching
Nosotros pasamos cinco días completos en Kuching, sin contar el día que llegamos y el que nos fuimos. Llegamos por la tarde y, además, nos perdieron el equipaje. Así que esa tarde la dedicamos a recoger el coche de alquiler, acomodarnos en el alojamiento y salir a comprar lo que necesitábamos hasta que llegaran nuestras maletas.
A la vuelta habíamos reservado un vuelo a última hora de la tarde para aprovechar el último día, pero nos cambiaron el horario del vuelo a primera hora de la mañana y nos quedamos con ganas de más.
Yo reservaría al menos cuatro días para Kuching y sus alrededores, especialmente si quieres pasar una noche en Bako. Nosotros dedicamos cinco días completos y me habría quedado alguno más. Si tienes menos tiempo, elegiría dos o tres excursiones en lugar de intentar encajarlo todo.
Qué hacer en Kuching con niños
Primero te cuento qué ver en la ciudad y más abajo te cuento las mejores excursiones.
Kuching se puede recorrer bastante bien a pie si te alojas en el centro. Nosotros aprovechábamos sobre todo las tardes para pasear por el Waterfront, callejear por Chinatown y buscar sitios donde cenar. No necesitas llenar el día de visitas: parte del plan puede ser simplemente recorrer la ciudad y parar a comer algo.
Todos los lugares de esta guía, en este mapa de Kuching:
Waterfront: el paseo junto al río
El Waterfront es un paseo junto al río Sarawak por el que la gente sale a caminar al final de la tarde, cuando empieza a bajar el calor y se nota un poco de fresco.
Por esta zona también encontrarás tiendas de recuerdos y establecimientos donde probar el kek lapis, un bizcocho tradicional de Sarawak que se reconoce enseguida por sus capas de colores. Por supuesto, fue un éxito.

Desde el paseo puedes cruzar el río en una de las pequeñas barcas que hacen el trayecto hacia la otra orilla, donde se encuentra el característico edificio de la Asamblea Legislativa de Sarawak (el que tiene forma de paraguas a medio abrir).
Carpenter Street y Chinatown

Carpenter Street es la calle principal de Chinatown y fue una de las zonas que más nos gustó para callejear. Está justo detrás del Waterfront y al lado de nuestro alojamiento. Aquí encontrarás tiendas antiguas, pequeños talleres, comercios tradicionales y restaurantes locales donde comer por poco dinero.
También hay varios templos chinos que merece la pena ver mientras recorres la calle y sus alrededores.
Te aconsejo que recorras Carpenter Street por la mañana. A medida que avanza el día, muchas tiendas tradicionales cierran y algunos restaurantes solo abren hasta la hora de comer.
Padungan Street y las estatuas de gatos
Padungan Street es otra calle que merece un paseo. Está llena de shophouses —las típicas casas comerciales con la tienda en la planta baja—, pequeños comercios, restaurantes locales y fachadas con arte urbano.

Nosotros estuvimos paseando por aquí una tarde y aprovechamos para cenar en Padungan Street Food. Comimos bien y barato.
A Kuching la llaman la ciudad de los gatos y hay estatuas felinas por distintos puntos de la ciudad, además de un museo dedicado a ellos. Nosotros no llegamos a visitar el museo. Con las excursiones a la selva y la búsqueda de orangutanes y monos narigudos, los gatos se nos quedaron un poco en segundo plano.

Museo de las Culturas de Borneo
El Borneo Cultures Museum es una opción para quienes quieran profundizar en la historia y las culturas de Sarawak. Es un museo enorme que ocupa cinco plantas.
Nosotros no llegamos a visitarlo, así que no puedo contaros la experiencia de primera mano. Aun así, si te interesa conocer mejor la diversidad cultural de Borneo, puede ser una visita que merezca la pena valorar durante tu estancia en Kuching.
Las mejores excursiones desde Kuching con niños
Una de las cosas que más nos gustó de Kuching fue poder hacer excursiones muy diferentes sin cambiar de alojamiento. Algunas ocupan solo unas horas y se pueden combinar en el mismo día; otras, como Bako National Park, merecen más tiempo y, si puedes, una noche en el parque.
Ver orangutanes en Semenggoh Wildlife Centre
Si hay una excursión que no me perdería en Kuching, es la visita a Semenggoh Wildlife Centre. Este centro está dedicado a la rehabilitación de orangutanes y permite observarlos en un entorno semisalvaje.

No es un zoo y no está garantizado verlos. A veces se acercan a las zonas de alimentación y otras veces no aparecen. Pero si vas en buena época (y tienes suerte) no se te olvidará en la vida.
La visita se puede hacer por libre desde Kuching y no necesitas contratar una excursión organizada. Si quieres saber más, en nuestra guía de Semenggoh Wildlife Centre te cuento cómo llegamos, cómo fue nuestra visita y qué debes tener en cuenta antes de ir a ver orangutanes.
Semenggoh Wildlife Centre: cómo visitar a los orangutanes de Borneo por libre
Bako National Park: dormir en la selva de Borneo
El Parque Nacional de Bako es una de las excursiones que más merece la pena desde Kuching. Aquí la aventura va en serio: caminar por la selva, buscar animales entre la vegetación y pasar la noche en plena selva. A los niños les encantó ser unos auténticos exploradores, y los mayores también disfrutamos muchísimo.

Nosotros pasamos allí dos días y una noche, y fue una de las partes que más nos gustó del viaje. Hicimos varias rutas por la selva, vimos monos narigudos y otros animales y, al caer la noche, nos apuntamos a una salida guiada para buscar más bichos nocturnos.
Lo que más te recomendaría es que te quedes a dormir en el parque, así puedes aprovechar también la tarde y la mañana siguiente. Si vas en el día solo puedes pasar la mañana y tendrás que salir de allí después de comer (no hay barcos después de las 3). El alojamiento es muy básico, pero dormir en plena selva forma parte de la experiencia. Eso sí, conviene reservar con mucha antelación.
En nuestra guía de Bako National Park te contamos qué rutas hicimos con niños, qué animales vimos, cómo fue dormir allí y todo lo que conviene saber antes de organizar la visita.

Conoce las culturas de Borneo en Sarawak Cultural Village
Sarawak tiene una gran diversidad cultural, y una forma de acercarse a ella es visitar Sarawak Cultural Village.
En este museo al aire libre encontrarás viviendas tradicionales de distintos grupos étnicos de Sarawak. Puedes entrar en las casas, conocer cómo eran y cómo se vivía en ellas, y acercarte a las costumbres y tradiciones de sus comunidades.

Es una visita diferente a las excursiones por la naturaleza y puede ayudar a los niños a entender mejor la diversidad cultural de esta parte de Malasia.
Además, justo enfrente de Sarawak Cultural Village hay una zona de playa donde puedes dar un paseo y disfrutar un rato del mar. Te cuento más en el artículo:
(PROXIMAMENTE) Sarawak Cultural Village: conocer la vida de las comunidades en Borneo
Fairy Cave: una cueva de cuento en Borneo

Fairy Cave (Gua Pari-pari) está a unos 50 minutos de Kuching y es una buena opción para combinar con Semenggoh. No están exactamente de camino uno del otro, pero quedan por la misma zona y puedes aprovechar para visitar ambos lugares el mismo día. Nosotros fuimos por la mañana a la cueva y después de comer a ver los orangutanes.
La cueva es enorme y tiene una gran abertura por la que entra la luz, iluminando el interior de verde. Se divide en dos tramos: el primero es el camino “iluminado”, con rampas y escaleras que recorren la cueva. No da nada de claustrofobia porque hay muchísimo espacio.
Después viene el tramo oscuro. Es un paseo corto, pero necesitas llevar linterna porque no se ve absolutamente nada. El camino está bien marcado con reflectantes que vas siguiendo al iluminarlos y hay algunas formaciones rocosas curiosas. Si vais con niños, esta parte tiene ese punto de aventura que hace que la visita sea diferente.

¿Se puede ir con niños pequeños? Nosotros fuimos con nuestro peque de tres años y pudo hacer la visita andando. Para entrar a la cueva hay un tramo de escaleras normales de cemento y luego unas poquitas de metal en las que le llevábamos de la mano por si acaso, pero dentro no vimos ningún peligro si vais atentos del camino. Con carrito no es posible.
Y una cosa importante: no vayáis en chanclas y llevad linternas. Es necesario llevar calzado cerrado que agarre bien, ya que hay zonas húmedas en las que puedes resbalar y, entre el barro y el guano de los murciélagos, los zapatos pueden acabar bastante perjudicados. Al salir hay una fuente y jabón para limpiarte las manos y el calzado, que se agradece.
Existe también un tercer tramo, más largo y difícil, que se hace con guía y requiere reserva previa. Nosotros no la hicimos. Cerca está la Wind Cave, otra cueva que puedes visitar si tienes tiempo, aunque nosotros elegimos Fairy Cave porque no nos daba tiempo a las dos.

Horario: de 9:00 a 15:00. Cerrado los lunes. Comprueba que siga vigente antes de ir.
🎟️ Precio: 5 RM.
💡 Lleva linterna y calzado cerrado con buena suela. No es una visita para hacer en chanclas ni con carrito.
Paseo en barco por los humedales de Kuching
Esta fue una de las excursiones que se nos quedó pendiente por el cambio de horario de nuestro vuelo. Nos habría gustado recorrer en barco los humedales de Kuching, una zona de manglares donde puedes encontrar monos narigudos, aves y, con suerte, delfines del Irrawaddy, sin bajarte del barco.
Nuestra idea era ir en coche hasta el embarcadero y buscar allí una barca que nos llevara a recorrer la zona. Si no tienes coche o prefieres llevarlo reservado, también puedes contratar una excursión desde Kuching que incluya todo como esta.
Bengoh Dam: una excursión a Jurassic Park
Bengoh Dam era otro de los lugares que nos llamaban la atención cerca de Kuching, aunque al final lo dejamos fuera de la ruta. La excursión combina un trayecto en barca con una caminata con guía por la selva hasta distintas cascadas.
Por lo que he podido investigar, es una excursión que haría con niños algo mayores, ya que hay un buen tramo de paseo por la selva y nos dió miedo que se nos hiciera larga con niños pequeños. Pero si te apetece incluirla en tu viaje, échale un ojo porque tiene buena pinta.
Dónde alojarse en Kuching con niños
Cuando buscamos alojamiento en Kuching, nos apetecía estar en el centro para poder movernos andando y, si podía ser, tener piscina para refrescarnos después de las excursiones. No hay tantos alojamientos que reúnan las dos cosas.
Hay hoteles grandes, como el Hilton o el Sheraton, pero no es el tipo de hotel en el que solemos alojarnos. A nosotros nos apetecía más un sitio pequeño, con encanto, de esos que tienen algo especial. Y así encontramos The Marian Boutique Lodging House. Nos encantó.

Está al lado de Carpenter Street, a un par de minutos andando del Waterfront y a unos cinco minutos de la plaza Merdeka. Desde aquí puedes recorrer a pie buena parte del centro de Kuching.
La propia casa tiene muchísimo encanto. Es una casa de estilo colonial, rodeada de vegetación, con zonas comunes amplias y una piscina que nos vino de maravilla. Hay habitaciones familiares con un altillo donde dormían nuestros peques. Les encantó tener ese espacio para ellos, como una especie de refugio dentro de la habitación.
Por las mañanas sirven un desayuno sencillo, que puedes tomar en una terraza muy agradable. Es una zona común que puedes utilizar en otros momentos del día para comer o merendar.
Otro detalle que nos vino genial fue que nos dejaron guardar las maletas en recepción sin coste cuando nos fuimos a dormir a Bako National Park.
Y, como habíamos alquilado un coche algunos días, contar con aparcamiento también nos facilitó bastante la organización.

Lo que debes tener en cuenta: no hay ascensor y algunas habitaciones requieren subir varios tramos de escaleras. Nosotros estuvimos en dos habitaciones diferentes (antes y después de Bako): una estaba prácticamente a pie de calle pero, para llegar a la otra, había que subir un par de pisos. A nosotros no nos importó, porque la casa nos pareció especial, pero si viajas con carrito, tienes problemas de movilidad o prefieres evitar las escaleras, conviene consultarlo antes de reservar.
Dónde comer en Kuching
En Kuching comimos muy bien y encontramos opciones muy diferentes. Aquí debajo te dejo todos los sitios que probamos y añadimos a nuestra lista de favoritos. Eso sí, ten en cuenta los horarios antes de ir a cenar, porque algunos cierran bastante pronto y puedes encontrarte con más de una cocina cerrada.

Topspot Food Court: un foodcourt de marisco
Topspot está en la azotea de un edificio y tiene un montón de puestos donde elegir pescado y marisco. No se ve desde la calle, así que búscalo en el mapa y cuando estés allí fíjate en el ascensor para subir. Nosotros nos lo pasamos varias veces pensando que se vería desde la calle.
Te sientas en el puesto que más te guste y puedes elegir las piezas de pescado y marisco que te apetezcan. Puedes pedirlas cocinadas de varias formas o simplemente al grill.
Yee Siang Dumpling House, en Carpenter Street
Llegamos aquí un poco por casualidad, buscando dónde cenar en Carpenter Street sobre las ocho o las nueve de la noche. A esas horas ya quedaban pocos sitios abiertos y acabamos entrando en este restaurante local, muy sencillo, de esos en los que al principio no sabes muy bien qué te vas a encontrar.
Pues nos encantó. Pedimos varios platos y nos gustaron tanto que repetimos algunos. Los dim sum y las sopas de fideos fueron los favoritos de todos, así que al final aquella cena improvisada acabó siendo uno de nuestros descubrimientos en Kuching.
Ceylonese Restaurant: cocina de India y Sri Lanka
Ceylonese es un restaurante bastante conocido en Kuching. Suele haber cola, pero avanza rápido y no tuvimos que esperar demasiado para sentarnos.
Pedimos varios platos y el famoso cheese naan. La comida estaba muy sabrosa. Eso sí, el naan de queso es una barbaridad: lleva tanto queso que nos resultó imposible terminarlo. Nos lo llevamos en un táper y al día siguiente nos lo comimos de merienda.
Padungan Street Food
En Padungan Street Food también comimos muy bien y por poco dinero. Esta zona nos resultó práctica para cenar porque hay más restaurantes abiertos por la noche que en Carpenter Street.
Lau Ya Kheng Food Court: para comer en Carpenter Street
Este food court de Carpenter Street tiene varios puestos entre los que elegir, así que viene bien si cada uno tiene antojo de algo distinto. Eso sí, cierra bastante pronto por la noche. Mejor ir a comer o adelantar la cena, porque si llegas tarde puedes encontrártelo cerrado.
Consejos prácticos para viajar a Kuching con niños
- Lleva calzado adecuado para las excursiones. Si vas a caminar por la selva o visitar cuevas, mejor unas zapatillas con buena suela. Las sandalias para la ciudad o la piscina.
- Mete pantalones largos en la maleta. Para las rutas por la selva vienen bien, tanto por los mosquitos como por la vegetación. Si tienes pantalones desmontables, de esos a los que les puedes quitar las perneras para convertirlos en cortos, mejor todavía.
- No te olvides del repelente de mosquitos. Puedes llevarlo desde casa o comprarlo allí.
- Lleva efectivo para las entradas y excursiones. En Bako solo se puede pagar en efectivo (en el restaurante, la excursión nocturna, etc) y en lugares como Semenggoh Wildlife Centre también hay que llevar dinero en efectivo para pagar las entradas. No des por hecho que podrás pagar con tarjeta en todos los sitios.
- Si puedes, alójate cerca del Waterfront (y si puede ser con piscina). Es una zona muy práctica para moverte andando por el centro y tener restaurantes y sitios que visitar a mano.
- No necesitas contratar excursiones organizadas para todo. Nosotros hicimos todas las excursiones por libre, combinando coche de alquiler y Grab. También hay autobuses para algunos trayectos.
- Si quieres dormir en Bako National Park, reserva con mucha antelación. Las opciones de alojamiento son limitadas. Fue lo primero que reservé después de sacar los billetes de avión.
- Ten en cuenta que puede llover. A nosotros nos llovió un par de días. Puedes llevar un chubasquero, aunque nosotros al final ni lo usamos: con aquella humedad nos daba más calor llevarlo puesto y casi preferíamos mojarnos con la lluvia que acabar empapados de sudor.
- Lleva linterna. Para la Fairy cave y la excursión nocturna en Bako es imprescindible.
También te puede interesar...
¿Te ha sido útil? No te pierdas los próximos viajes.